POESÍA



MUJER EN LA VENTANA

 

 

A contraluz el aire se hace denso.

 

El sol ha recortado entre la niebla,

con su luz celofán, el perfil de la tarde.

 

Hay un rumor propicio a la aritmética

recorriendo el silencio de las calles.

La ciudad se desmaya y yo la abrazo;

mi corazón se agrieta junto a un muro.

 

Contemplo el espejismo. En él me reconozco.

La soledad se filtra en los tejados

como una lluvia estéril.

 

Ahora te encuentro así, geométrica y azul,

detrás de una ventana. Tensa lengua de mar

que se adentra en la noche

y se desborda,

latido vegetal, faro encendido

por encima del tiempo y el paisaje.

 

Un barco leva el ancla.

Los cormoranes sueñan con la orilla.

 

Hoy quiero ver el mundo con tus ojos de espuma.



Ignacio Gago